miércoles, 30 de mayo de 2012

IVA, pensiones y subsidio de desempleo. Los tres objetivos de Europa.

[caption id="attachment_991" align="alignleft" width="379" caption="Difícil salida..."]Difícil salida...[/caption]

A los españoles, y obviamente me incluyo, nos encanta hablar de cosas como culpables de de la crisis, justicia, que paguen los culpables y ramalazos similares de justicia poética. Pero a los europeos les aburre este discurso que consideran quijotesco y nos piden que, de una puñetera vez, echemos mano de la calculadora y tomemos medidas que hagan cuadrar las sumas. Y ahí es donde va a estar el enfrentamiento más serio, porque todos preferimos hablar de cosas etéreas, que impliquen ética, en vez de cosas materiales, que impliquen dinero.

Por aquí seguiremos pidiendo que se bajen los sueldos a los políticos, que se azote a los banqueros, que se supriman los coches oficiales, que se fusionen los ayuntamientos y se despilfarre menos en las autonomías. Seguiremos teniendo razón, pero en Europa nos van a preguntar cuanto suma eso respecto a los ochenta mil millones de euros que necesitamos y les vamos a decir que cinco mil millones.

Pues hala, majos, que os quedan setenta y cinco mil millones por recortar, nos dirán. Y los españoles, con el grito en el cielo, hablaremos hasta de la calefacción de los edificios oficiales. Hablaremos de todo menos de lo que realmente suma, porque de eso no queremos hablar, y seguramente con razón.

Pero tenemos que ponernos serios: Europa no se va a dar por satisfecha hasta que no se meta la tijera a fondo en las tres cosas que ellos quieren: IVA, pensiones y subsidio de desempleo.

Lo vemos por partes:

IVA: para la Unión Europea es vergonzoso tener que pagar las deudas del país de la unión que menos IVA paga, el 18%, mientras en el resto de Europa la media está en el 21% y hay países que llegan hasta le 25 % como Hungría y Dinamarca. Además, en España hay multitud de bienes y servicios que gozan del IVA reducido del 8% y otros muchos del superreducido, del 4%. Nos dicen que si ponemos el IVA como nuestros vecinos, simplemente en la media, se recaudarán cuarenta mil millones más, y que eso es de lo que se trata: de sumar. Mientras no se supriman los tipos reducidos y no se suba el IVA a un mínimo del 21 %, les dará igual lo que digamos. No se van a creer que queramos hacer nada, porque pagamos menos que ellos.

Pensiones: España se gasta al año ciento treinta mil millones de euros en pensiones. Una burrada. En Europa dicen que si queremos que los recortes sumen algo, que metamos mano aquí, suprimiendo, por ejemplo, una paga extra a los pensionistas y tomando otras medidas similares. Podemos contarles lo que queramos sobre la necesidad de la gente: el dinero está aquí y a donde está el dinero es a donde van. Además, la figura de la pensión no contributiva es considerada en Europa una invitación a no cotizar y a mantenerse en la economía sumergida, ya que se pague o no, la pensión llega de todos modos. Según las cuentas de la Unión Europea, pueden obtenerse hasta veinticinco mil millones sólo con las pagas extras, reducción de pensiones máximas y recorte de las no contributivas. Y con los anteriores del IVA, suman setenta mil millones.

Subsidio de desempleo: Desde Europa, particularmente desde Alemania, no se comprende la relación que puede haber entre el tiempo trabajado y el tiempo que se necesita para encontrar otro trabajo. De hecho, por allí dicen que cuanto más tiempo hayas trabajado más fácil te será encontrar un nuevo empleo, por lo que se pretende reducir drásticamente el periodo máximo de prestación de dos años a ocho meses. Los europeos tienen la impresión de que el subsidio de desempleo es en muchas ocasiones un bono para vacaciones pagadas y lo demuestran diciendo que los españoles suelen encontrar trabajo cuando está a punto de acabárseles el paro, pero no antes. Por eso, para animarnos, pretenden que el paro se acabe antes. En subsidio de desempleo, España se gasta anualmente treinta mil millones de euros. Si se reduce ese gasto en un tercio, ya tenemos la suma hecha.

Y luego, si a nosotros nos gusta ahorrar en bombillas, en bolígrafos o en mecheros, pues muy bien. Hasta nos aplauden. Pero no nos engañemos: lo que nos piden es esto, y hasta que no lo tengan nos seguirán empujando hacia el abismo de la bancarrota.

martes, 29 de mayo de 2012

Lo de los auditores de nuestra banca es para llorar

[caption id="attachment_986" align="alignleft" width="224" caption="Blancas juegan..."]Blancas juegan...[/caption]

Si a cualquier otro país le exigieran que fuesen empresas extranjeras las que auditasen su banca, se armaría la de dios. Pero a nosotros nos parece normal, y ese detalle en apariencia insustancial es el que determina el camino por el que nos movemos en esta crisis.

Lo cierto es que nadie se cree nuestras cuentas, y aún peor, nadie se cree a las instituciones encargadas de comprobarlas.

La prima de riesgo crece porque nadie se cree una palabra de lo que decimos. Ni nosotros mismos. Las inversiones se alejan y los capitales escapan porque da igual lo que se diga, y da igual quién lo diga: nuestro sistema está tan profundamente podrido que tanto Gobierno como oposición tratan de tapar sus vergüenzas sabiendo que una investigación seria sobre lo que ha pasado aquí los pondría a los dos por igual en la picota.

Si nuestro Tribunal de Cuentas no fuese el ejército de Pancho Villa no nos exigirían una auditoría realizada por empresas extranjeras.

Si nuestro Banco de España no fuese el coño de la Bernarda, no nos pedirían una auditoría externa.

Si nuestro ministro de economía, que para más cachondeo es distinto del de Hacienda, no fuese una merienda de negros, bastaría con los datos que ofreciese, y no nos pedirían una auditoría externa.

Lo de los auditores no es un detalle: es la clave del diagnóstico.

martes, 8 de mayo de 2012

Nacionalizar las cajas de ahorros. ¿Necesidad o broma?

[caption id="attachment_982" align="alignleft" width="311" caption="Se pronostican engendros..."]Se pronostican engendros...[/caption]

Después del culebrón de Bankia, que no ha hecho más que empezar, es momento de preguntarse una vez más qué puñetas pasa en este país con las Cajas de Ahorros.

Supongo que a estas alturas ya los abe casi tiod el mundo, peor no está de más tirar de Wikipedia y recordar que "Bankia surge como consecuencia del proceso de reestructuración del sistema de cajas de ahorro impulsado por el Banco de España a través de un modelo financiero denominado Sistema Institucional de Protección (SIP).  En el año 2010 se crea el Banco Financiero y de Ahorros fundado conjuntamente por Caja Madrid y Bancaja, al que se han adherido La Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja de La Rioja, Caja Ávila y Caja Segovia.  Esta operación conocida en términos financieros como fusión fría está controlada por Caja Madrid entidad que gestionará conjuntamente unos 340.000 millones de euros de activos y recibirá ayudas del FROB cercanas a los 4.465 millones."

O sea y en resumen: unas cuantas cajas de ahorros se unen, venden una partee de sus acciones al sector privado, se desploman, y acto seguido vuelven al sector público a través de las ayudas que ahora hay que darles.

Parece una estafa.... ¿pero de quién? ¿del sector privado, que se quedó con los beneficios? Francamente, parece lo contrario: parece que el Estado vendió un verdadero pufo a los accionistas al sacarla a Bolsa y que ahora, al seguir siendo accionista mayoritario, tiene que  volver a poner dinero mientras los inversores privados ven que los sucesivos agujeros contables, las mentiras y las cuentas maquilladas han hecho desplomarse el valor de lo que compraron.

En cualquier caso, la nacionalización de las Cajas de Ahorros que a menudo se oye pedir por ahí no deja de ser un nuevo sistema de asar la manteca: las Cajas ya son de titularidad pública, aunque a veces no directamente estatal. Porque lo público no es solamente lo del Gobierno central.

Otra cosa es su gestión, que sigue mayoritariamente en manos de políticos jubilados, sindicalistas que no representan a nadie y otros arribistas similares. Pero nacionalizar esas cajas es como nacionalizar los ríos, que ya son de todos.

Lo que sí es una necesidad es convertir en nacionales sus objetivos. Lo que sí es imprescindible es nacionalizarlas en el sentido desregionalizarlas, quitarles la boina y cualquier aire de localismo para expulsar a los caciques comarcaoles de sus consejos y alejarlos todo lo posible del dinero.

Esa sí es  la nacionalización que no puede esperar.