martes, 8 de mayo de 2012

Nacionalizar las cajas de ahorros. ¿Necesidad o broma?

[caption id="attachment_982" align="alignleft" width="311" caption="Se pronostican engendros..."]Se pronostican engendros...[/caption]

Después del culebrón de Bankia, que no ha hecho más que empezar, es momento de preguntarse una vez más qué puñetas pasa en este país con las Cajas de Ahorros.

Supongo que a estas alturas ya los abe casi tiod el mundo, peor no está de más tirar de Wikipedia y recordar que "Bankia surge como consecuencia del proceso de reestructuración del sistema de cajas de ahorro impulsado por el Banco de España a través de un modelo financiero denominado Sistema Institucional de Protección (SIP).  En el año 2010 se crea el Banco Financiero y de Ahorros fundado conjuntamente por Caja Madrid y Bancaja, al que se han adherido La Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja de La Rioja, Caja Ávila y Caja Segovia.  Esta operación conocida en términos financieros como fusión fría está controlada por Caja Madrid entidad que gestionará conjuntamente unos 340.000 millones de euros de activos y recibirá ayudas del FROB cercanas a los 4.465 millones."

O sea y en resumen: unas cuantas cajas de ahorros se unen, venden una partee de sus acciones al sector privado, se desploman, y acto seguido vuelven al sector público a través de las ayudas que ahora hay que darles.

Parece una estafa.... ¿pero de quién? ¿del sector privado, que se quedó con los beneficios? Francamente, parece lo contrario: parece que el Estado vendió un verdadero pufo a los accionistas al sacarla a Bolsa y que ahora, al seguir siendo accionista mayoritario, tiene que  volver a poner dinero mientras los inversores privados ven que los sucesivos agujeros contables, las mentiras y las cuentas maquilladas han hecho desplomarse el valor de lo que compraron.

En cualquier caso, la nacionalización de las Cajas de Ahorros que a menudo se oye pedir por ahí no deja de ser un nuevo sistema de asar la manteca: las Cajas ya son de titularidad pública, aunque a veces no directamente estatal. Porque lo público no es solamente lo del Gobierno central.

Otra cosa es su gestión, que sigue mayoritariamente en manos de políticos jubilados, sindicalistas que no representan a nadie y otros arribistas similares. Pero nacionalizar esas cajas es como nacionalizar los ríos, que ya son de todos.

Lo que sí es una necesidad es convertir en nacionales sus objetivos. Lo que sí es imprescindible es nacionalizarlas en el sentido desregionalizarlas, quitarles la boina y cualquier aire de localismo para expulsar a los caciques comarcaoles de sus consejos y alejarlos todo lo posible del dinero.

Esa sí es  la nacionalización que no puede esperar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario